El PRIAN nos sumió en una GUERRA sin cuartel

 “La corrupción es el mayor síntoma de la POLÍTICA SAQUEADORA del FMI”

Desde la configuración geopolítica después de la segunda guerra mundial los ganadores impusieron a nivel global las políticas económicas que regirían al mundo, en algunos países se valieron de invasiones, en otros de intromisiones a través de dictaduras y en naciones como México formaron a personajes sin principios o valores que con tal de obtener fortuna y poder serían capaces de traicionar a su patria. Los victoriosos conformaron una pequeña élite internacional que se vale de organizaciones como el Fondo Monetario Internacional para aplicar medidas que favorezcan a los intereses de sus transnacionales redituando en daños severos en el bienestar social de la población general enfatizando la desigualdad y acentuando la miseria a la vez que se intensifica la explotación laboral. Si bien la corrupción siempre ha estado presente a lo largo de la historia, es a partir de la imposición del neoliberalismo que se agudizó en nuestro país. Mientras despojaban, saqueaban y privatizaban los entreguistas prianistas se empoderaban y enriquecían a manos llenas.

 “La prostitución de los prianistas SUMIÓ AL PAÍS EN UNA GUERRA sin cuartel”

A sabiendas de lo perjudicial que sería el modelo económico dictado por la élite, Miguel de la Madrid abrió la puerta al neoliberalismo, pero fue Carlos Salinas de Gortari quien, en complicidad con los panistas, echó a andar las acciones que consumarían las medidas impuestas por los dueños del mundo, ese 1% que desde entonces acumula más del 80% de la riqueza global. La alianza del prian quedó sellada con la repartición de las ganancias de los bienes públicos privatizados, las millonarias sumas robadas al erario y la participación en importantes consejos administrativos de transnacionales a las que les fueron regalando todo.  Conforme avanzaba el entreguismo las condiciones de vida de las mayorías eran cada vez más precarias, el descontento popular iba en aumento y posibles estallidos sociales atemorizaban a los mercados. Había que contener a los disidentes, en Washington decidieron que el gobierno de México debía aplicar el Plan Colombia, que consistía en crear un enemigo público al cual habría que combatir militarizando al país. El narcotráfico se convirtió en el pretexto perfecto para la guerra, que finalmente cumplió su cometido, eliminó discrepantes, empoderó a transnacionales y multiplicó las cuentas bancarias de los prianistas.

 “Andrés Manuel REDIMIRÁ LA HECATOMBE poniendo fin al entreguismo”

Los resultados de la complicidad del prian con la oligarquía financiera internacional fueron demoledores para los mexicanos, miseria inacabable, violencia imparable y corrupción rampante. Andrés Manuel López Obrador evidenció el contubernio entre el PRI y el PAN desde sus primeros años de gestación, se enfrentó a la maquinaria que los catapultó, medios de comunicación, políticos, empresarios nacionales y extranjeros, les dio una larga batalla llevando como estandarte la exhibición de su entreguismo y corrupción. Desde hace más de dos décadas detectó el síntoma más grave y ofreció la curación, la solución empezaría por erradicar la corrupción. El daño es incalculable, pero su plan es firme y contundente, cuestionado como simplista y ocurrente, pero si hacemos la lectura a fondo encontraremos que efectivamente, si desde el ejecutivo se erradican las corruptelas no habrá dádivas que alcancen para implementar políticas entreguistas que perpetúan la pobreza y violencia que azotan a millones de mexicanos.

Editorial de Hugo Sadh para ‘El México de AMLO’, 03/09/18